El pueblo contaminado por espirales

Mi primer acercamiento a esta obra fue en 2019, mientras buscaba recomendaciones de manga de terror en YouTube. Recuerdo haber encontrado un video que mostraba breves sinopsis de varios títulos; de todo ese listado, Uzumaki fue el que atrapó por completo mi atención, así que de inmediato fui a buscarlo en línea.

Al comenzar a leer Uzumaki, Kurouzu-cho parece, a primera vista, un pueblo costero tranquilo. Sin embargo, al observar con atención, te das cuenta de que la infestación se manifiesta de formas sutiles que fácilmente pasarían desapercibidas, dando los primeros indicios de que la maldición está comenzando. A medida que la historia avanza, estas señales se intensifican hasta volverse imposibles de ignorar.

Hipnotizada por la belleza y el horror del body horror

En sus primeros capítulos, el manga muestra situaciones aisladas que afectan a distintos personajes y que están relacionadas con las espirales. Con el paso de la historia, estos sucesos dejan de ser casos individuales y comienzan a afectar a más personas, dando la sensación de que la maldición se extiende poco a poco hasta apoderarse de todo el pueblo.

Algo que me encanta de Uzumaki es la atmósfera de misterio e inquietud que Junji Ito crea gracias a su nivel de detalle en el dibujo y la genialidad para integrar el motivo de las espirales de formas tan creativas en cada capítulo. Son justamente esos elementos, que a simple vista podrían parecer insignificantes, los que terminan deformando las situaciones que enfrentan los personajes hasta convertirlas en algo grotesco e inquietante.

Aún hoy sigo sintiendo la misma incomodidad que me provocaron algunas de las ilustraciones de este manga la primera vez que lo leí. También sigo sintiendo miedo en ciertos capítulos e intriga en la mayoría de ellos, especialmente en el final. Además, la obra me hace reflexionar sobre hasta qué punto las personas son capaces de llegar por llamar la atención o recibir reconocimiento, cómo una fascinación o una fobia puede convertirse en una obsesión y lo que alguien puede llegar a hacer para sobrevivir cuando comienza a perder la cordura.

Absorbida por la espiral

Uzumaki no es solo una obra que habla de la historia de Kirie Goshima y el misterio que envuelve a Kurouzu-cho; es una espiral que te adentra a un mundo que se vuelve cada vez más retorcido y que te invita a volver a él de vez en cuando. Este fue el primer manga que leí de Junji Ito y sigue siendo, hasta el momento, mi favorito, al que termino regresando cada año. Una vez le conté a mi profesor de piano que me gusta releer este manga, y él me respondió: “Fuiste absorbida por la espiral de Uzumaki”. Y creo que tiene razón.

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