El manga que captó mi atención

Remina es uno de los primeros mangas de Junji Ito que compré después de haber terminado de leer Uzumaki. Me habían encantado tanto las ediciones integrales de Uzumaki y Gyo que decidí conseguir también la edición integral de Tomie. Mientras buscaba el manga en Amazon, me apareció la edición de Remina publicada por Viz Media. Al verla por primera vez, la sinopsis llamó mi atención y la edición me gustó tanto que decidí comprarla.

El planeta que notó nuestra existencia

La historia de Remina se desarrolla en una versión futurista de nuestro mundo, donde los autos vuelan y la humanidad ha establecido bases en la Luna y Marte. La historia comienza cuando un extraño planeta emerge de un agujero de gusano que el profesor Oguro había descubierto décadas atrás. En una conferencia de prensa, le preguntan al profesor sobre el hallazgo y le piden que dé un nombre al nuevo planeta. Es entonces cuando él decide llamar al planeta Remina, en honor a su única hija, Remina Oguro.

El gesto de su padre, que en un principio parecía una muestra de amor inofensiva, termina convirtiéndose en una pesadilla para Remina cuando descubre que el planeta que lleva su nombre se dirige hacia la Tierra y que todo lo que encuentra a su paso desaparece.

Lo que más me gusta de Remina es la manera en que Junji Ito explora el fanatismo, el miedo colectivo ante una catástrofe inevitable y el misterio que rodea al planeta.

Vacío Infinito

Remina es otro de mis mangas favoritos de Junji Ito. Si bien se trata de una historia ficticia, cada vez que lo leo me deja una sensación de vacío e incertidumbre, tanto por su final como por la manera en que me recuerda lo frágiles que somos frente a la inmensidad del espacio. Pero, al mismo tiempo, también despierta en mí una profunda curiosidad por aquello que podría existir más allá de nuestro sistema solar.

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